La verdadera grieta.








Si, sé lo que estás pensando, pero no, este post no es sobre política.

El asentamiento del siglo 21, ha traído aparejados una serie de eventos que tiran por tierra muchas costumbres que nacieron en el siglo 20. Hemos tenido 14 años para aclimatarnos pero aun así hoy nos sigue costando, y más de lo debido.

De repente esta realidad internauta que nos invadió y se quedó a vivir en nuestras casas (o en nuestras vidas) llegó como el perrito callejero que se paró en la puerta, le diste de comer, le diste agua, lo acariciaste y no se fue nunca más. No solo eso, al mes de haberse asentado, ya te reclamaba de porque no habías pagado el gas, el cable y hasta se quejaba de la calidad de su comida.

No debe haber existido una diferencia generacional tan marcada, como la que estamos viviendo y esa es la verdadera grieta a la que se refiere este post. Hay personas que se quedaron atrapadas en un limbo del que no pueden o no quieren salir, y quizás sea culpa del exhibicionismo barato y desinteresado que nos propone internet.

Imagino que en la era de los 80, la historia habrá sido distinta. Y digo 'imagino' porque nací cuando a la década le quedaba menos del 20% de vida. Por otra parte, hay un momento cuasi fisiológico que te dice “Ya está, dejá de joder, ya estás grande (gordo, viejo, arruinado, destruido, etc), no estás para esto”, a mí me pasó con jugar al fútbol –por ejemplo- y sin embargo lo acepté, como así también me pasó en esa época que entendí que mis padres ya no iban a solucionar mis problemas que no eran problemas de ellos.

Pero acá estamos, el año catorce del siglo veintiuno nos tiene acá: Hombres canosos pasando la media de los 40, pero producidos como Ale Sergi. Señoras de la misma época que en vez de estar en un Té Canasta, o tejiendo pulóveres para sus nietos, se sacan fotos en los baños cual quinceañera y la suben a cualquier red social con algún fragmento de lo que se le ocurrió a Arjona.

A veces hay que saber decir “Chau” y dejar que las generaciones venideras ocupen el lugar que les corresponde, dejar de invadir espacios, y salirse de lugares donde ya hace 15 años prescribió tu pertenencia.

No es interesante lo de una persona grande en una red social, esbozando sus miserias, a nadie le importa porque no sos una estrella, y es probable que si lo fueras, solo sería interesante para otra gente de la misma edad pero sin el status de “star”.

No nos importa que ocultes que “En tu época…” era todo distinto, ya lo sabemos, como también sabemos que votaste a Alfonsín y a Menem, que ahorraste Australes y que sabés lo que es un “Cospel”, con la poca dignidad que aún no resignaste en un medio internauta, deberías dedicarte a algo muchísimo más sano, no sé, a darle de comer a las palomas en una plaza –También pueden ser patos- Desde la red, te lo vamos a agradecer.